Es el momento de adentrarnos en las tierras del Valle del Corneja, de la ducal Piedrahita y la episcopal Bonilla de la Sierra, por tanto, ricos en patrimonio histórico - artístico y hermosos paisajes (pintados por Goya o Benjamin Palencia). Es una comarca situada al oeste de la provincia de Ávila y que recibe el nombre del río Corneja, que nace en la vertiente occidental de la Serrota.

A este valle, de hermosas praderas y bellos molinos (como el del Tio Alberto en Villafranca de la Sierra) también se puede acceder atravesándole Puerto de Pena negra de vistas indescriptibles, y famoso por la práctica del parapente.

De rica gastronomía, continuadora y similar a la del Valle del Tormes, en esta comarca de Ávila el ocio y las actividades ocupan un lugar importante en el Turismo Rural: además del citado parapente, rutas a caballo bici de montaña, quads y senderismo.

Piedrahita, cabecera de comarca, está unida a la historia del ducado de Alba y -sus armas aparecerán en casi todos los edificios monumentales de la población. Junto a una magnifica iglesia parroquial, queda el Palacio de los Duques de Alba, que en el siglo XVIII trazo Márquez (hoy escuela público a la vez que convivían lo mejor de la ilustración española con Goya, entre otros pintando estos valles). Alrededor de Piedrahita, obligado es acercarse hasta Villafranca de la Sierra. Navacepedilla. San Miguel de Serrezuela y ya camino de Ávila, a Bonilla de la Sierra.

Esta antigua villa fortificada con murallas, cuenta con un palacio episcopal, una hermosa plaza y en el centro de ella una colosal iglesia con potentes contrafuertes y unas atractivas casas populares y nobles.

Continuando nuestro camino hacia la Sierra de Ávila y ya en el Valle Ámbles, debemos detenernos en Villatoro, con una de las más hermosas iglesias abulenses, los restos de un castillo hoy transformado en posada, toros celtas en su plaza a la que debe el nombre y, camino de Vadillo, los restos del monasterio de agustinos de El Risco.

Iglesia de la Anunciación en Piedrahita

La antigua Iglesia de la Anunciación se encuentra situada en el abulense municipio de Piedrahíta en el  Valle del Corneja.

La iglesia de Piedrahita está datada en el siglo XIII aunque fue reformada en los siglos XVI y XVIII. La iglesia de estilo flamenco, está formada por tres naves, con cuatro arcos sobre pilares redondos.

Posteriormente se construyó la sacristía en el siglo XVI, con bóvedas de nervios y un torreón que se utiliza como campanario.

Desde la ciudad de Ávila por la N-110 que recorre todo el Valle Amblés entre trigales y pueblos a ambos lados de la carretera, se llega hasta Muñana población famosa por sus embutidos que pueden comprarse en algunos de los mataderos del camino y del mismo pueblo. Desde Muñana por una carretera serpenteante y atractiva que recorre la sierra se llega hasta la ermita de Nuestra Señora de las Fuentes, atractivo paraje, que guarda una deliciosa iglesia, con múltiples retablos barrocos, las citadas fuentes de su nombre, y una singular plaza de toros. De vuelta a la N-110 dejaremos en lo alto y a la derecha al llegar a la altura de Amavida los restos del desamortizado convento de agustinos de El Risco, al que se acede desde la carretera que desde Villatoro va a Vadillo (el viajero debe preguntar antes el itinerario, que no hay indicador alguno). En Villatoro quedan los restos del palacio de los Dávila, especialmente un cilíndrico torreón, algunas atractivas casas que frecuentemente han incorporado escudos y adornos del convento de El Risco, en la plaza algunas esculturas celtas justifican el nombre de la villa y una fenomenal iglesia, debida en parte al Juan Campero de Mosén Rubi, que guarda en su interior una bella crucería en su cabecera y una estructura de airosos formeros sobre esbeltísimas columnas, y es semejante a la que en la Moraña se alza en Collado de Contreras.

Gastronomía de ÁvilaLa gastronomía más tradicional del Valle del Corneja se compone principalmente de platos muy consistentes que permiten combatir el frio de la zona, bastante intenso en los meses invernales.

Entre los platos más típicos están las Judías, las patatas revolconas, el chuletón de ternera, el cochinillo, el cordero o el cabrito. Destacando de manera particular la tradicional caldereta, conocida por su uso en la cocina de los pueblos en esta parte de Ávila.