Otra entrada a la provincia de Ávila viniendo desde Madrid es la zona de Pinares y el Valle del Alberche, territorio montañoso de altitud variable y situado al oeste de la Ávila, con una primera y obligada parada en Las Navas del Marqués donde encontraremos el conocido Castillo de Magalia vestigio de tiempos pasados y construido por el marques D Pedro Dávila y Zuñiga.

También se puede acceder al bello pueblo de Pegueritos, dotado de hermosas vistas. Desde este punto de Ávila nos adentraremos a través de pinares en la zona del río Alberche, de hermosos paisajes y admirable vegetación (pinos, fresnos, chopos y rabies), e importante fauna junto a no menos interesantes muestras de arquitectura religiosa (iglesia Parroquial de El Tiemblo S.XVI) que conforman unos enclaves turísticos de primer orden con poblaciones tan bella como San Martín de la Vega del Alberche, Navadijos, Cepeda de la Mora, Garganta del Villar.

Hay que hacer una mención especial a la gastronomía con todo un mundo de mesones que cocinan productos autóctonos al estilo castellano: embutido variado, cabrito, ternera, guisos de caza, vinos de la Comarca de Cebreros, hortalizas, legumbres, frutas de la tierra (tomates, peras, famosos melocotones del Alberche), truchas y dulces vanados, famosos los de Hoyocasero (mantecados, perrunillas. rosquillas etc..).

Conviene resaltar otros pueblos de esta región de Ávila como el ya citado de El Tiemblo, en cuyas inmediaciones podrán darse un baño en las Cruceras; el Barraco, de interesante industria peletera y un pantano -del Burguillo- donde practicar numerosas actividades y deportes acuáticos; Cebreros, famoso por sus vinos y por las ruinas de un antiguo convento franciscano gótico-isabelino así como sus esplendorosos carnavales; Burgohondo, de exquisitos melocotones gracias a un microclima o de sorprendente arquitectura como la Abadía Románica del S.XII; Navaluenga, pueblo eminentemente turístico galardonado con el Premio C de Castilla y León (1998) y dotado de un excelente campo de golf e infraestructuras para practicar el senderismo. Este largo etcétera so completaría con lugares con especial encanto rural como Navarrevisca, Serranillos, Hoyocasero (con el Pinar del mismo nombre como importante enclave ecológico y reserva natural), Navalacruz, Navalsaud…

En definitiva, se trata de una comarca abulense hospitalaria, de indudable atractivo histórico, artístico y ecológico (Zona ZEPA de especial protección para las aves en el Valle de Iruelas, o el de Hoyo de Pinares) y con un clima que permite abundantes zonas de baño en limpias aguas y la práctica de deportes acuáticos: vela, piragüismo, surf, motos acuáticas.

Turismo cerca de Madrid

La proximidad del Valle del Alberche y de la Tierra de Pinares con Madrid, así como la belleza de los parajes y el clima, agradable y generoso (aunque distinto y variable según que punto de la comarca), han hecho florecer en esta zona el turismo de interior, siendo quizá el elemento más relevante  aglutinador de la comarca, que es por otra parte variopinta. Se trata de un territorio montañoso, en el que la altitud varía desde los casi 1.500 m. (La Cañada) hasta los 760 m. (Cebreros).


Ubicación del Valle del Alberche

Está situada al este de la provincia de Ávila, en la vertiente sur de las Sierras Paramera y Malagón y nordeste de Gredos, y como su nombre indica, en el valle que provoca el río Alberche. El acceso a esta zona es fácil tanto desde la ciudad de Ávila como desde Madrid. Aunque su economía descansa fundamentalmente en el turismo rural, cuenta también con recursos agrícolas, ganaderos, forestales y alguna que otra pequeña industria.


Municipios y turismo

Prácticamente todos los pueblos de esta comarca escogida por el turismo de interior son núcleos importantes y centros de interés, casi todos rodeados de chalets, a modo de segunda vivienda de las gentes, la mayoría procedentes de Madrid, algo que no es de extrañar debido al benévolo clima, a los encantos populares de todos y cada uno de los lugares y al esplendor que en estos parajes la naturaleza hace sentir.


Naturaleza del Alberche

A lo largo de su curso el Alberche depara, además de bellos paisajes (vegetación de ribera: alisos, fresnos, sauces, mimbreras, chopos, nogales, robles, pinos, la increíble centenaria alameda de Navaluenga, de visita casi obligada) y una interesante y abundante fauna (buitres, águilas imperiales, comadrejas, nutrias, garzas, aves acuáticas, galápagos, herrerillos, rabilargos, milanos...), numerosas oportunidades de sumergirse en sus aguas.


Zonas de baño, piscinas naturales y deportes acuáticos

Los baños durante el verano; en las piscinas naturales, en las charcas que se descubren a lo largo del río, en el embalse del Burguillo..., suponen un aliciente en la comarca, dada la limpieza de los ríos y gargantas que nutren el río Alberche, y que hacen de sus aguas recursos que luego sirven a los pueblos aguas abajo. Las zonas de baño se encuentran señalizadas y dispuestas para merendar. El agua conlleva también la posibilidad de realizar todo tipo de deportes acuáticos: surf, vela, piragüismo, motos acuáticas, etc. Sin olvidar la pesca, pues en esta comarca y en sus limpios arroyos habitan truchas, barbos, bogas, cachos, bermejuelas, carpas, carpines, gobios e incluso cangrejos de río.


Senderismo, rutas a caballo, rutas en bici, parapente, golf...

No solamente el agua proporciona confort y placer a esta comarca; también pueden realizarse rutas a caballo, bici de montaña, senderismo, golf, parapente... además, la convivencia durante años con el turismo (Navaluenga obtuvo premio C de Turismo Castilla y León en 1998) conlleva la oferta de todo tipo de servicios de turismo rural (casas, restaurantes, alojamiento, camping, etc...) y todo tipo de diversiones y entretenimientos.


Pinar de Hoyocasero, Castañar del Tiemblo, y Valle de Iruelas

Algunos de los enclaves ecológicos más importantes de la provincia se enmarcan en esta zona; es el caso del Pinar de Hoyocasero, de suma importancia botánica, del Castañar del Tiemblo y del Valle de Iruelas, declarado Reserva Natural en 1997 y zona de especial protección para las aves (ZEPA). Goza el Valle de Iruelas de una de las mayores poblaciones de Buitre Negro de Europa, así como de gran variedad d eflora y fauna, también cuenta con la Casa Reserva Natural del Valle de Iruelas en las Cruceras, término municipal de El Barraco, con exposiciones que pueden ser visitadas los fines de semana, con un importante núcleo de Turismo Rural y con camping. Otra zona ZEPA encontramos en la misma comarca en la localidad de Hoyo de Pinares.

Gastronomía del Valle del Alberche

Mención especial merece la gastronomía del Alberche: productos autóctonos tradicionalmente cocinados según el austero carácter castellano: judías (verdes, secas, judiones), patatas, las carnes de vacuno, cochinillo, cordero y cabritillo, cerezas, manzanas, los muy famosos Melocotones del Alberche, destacan por su frescura y sabor. Hay que añadir que dichos alimentos se producen, la mayoría de las veces, de forma tradicional. Pero para que se degusten de verdad deberán regarse con los caldos que ofrece la comarca: los vinos de Cebreros.


Fiestas de verano

Durante los meses estivales estos pueblos celebran sus tradicionales fiestas de verano -generalmente en torno a la Virgen de Agosto y la Virgen de Septiembre-, llenas de bullicio y animación, sin embargo, haya fiestas o no, no faltan atracciones y eventos veraniegos (actuaciones culturales y musicales, cines de verano, terrazas, discotecas al aire libre...) todo para que la coche se convierta en el perfecto colofón de días intensos.


Cultura en el Valle del Alberche

Para completar tal amalgama de ocio y de naturaleza, esta comarca se nutre de manifestaciones artísticas, reflejo de su Historia. La huella de Isabel la Católica y de su hermano Enrique IV de Trastámara se dejan ver en el Tiemblo, en los famosos Toros de Guisando (figuras zoomorfas de origen celta). En Cebreros encontramos el convento de los Jerónimo, (donde tuvo sede el Santo Oficio de la Inquisición). Cebreros gozó de gran desarrollo en el s. XVI al ser zona de paso del camino imperial Toledo-Valladolid de viajeros y ganado. Y ya que estamos en Cebreros, hay que mencionar sus celebérrimos carnavales, que la villa mantuvo incluso en época de prohibición. Poderío y abolengo muestra Las Navas del Marqués, que cuenta también con un verdadero lujo turístico: el complejo señorial de la Ciudad Ducal (agua y centenarios pinares) y el impresionante Castillo de Magalia, propiedad del Ministerio de Cultura, donde se realizan multitud de actividades culturales. Historia y arte en la sorprendente Abadía de Burgohondo. Pero estos son sólo unos ejemplos, el arte y el encanto se desparrama por todos y cada uno de sus pueblos (Navarrevisca, Serranillos, Navaluenga... por citar algunos), que se deben descubrir y visitar, porque el carácter hospitalario y agradable de sus gentes harán sentir al turista mejor que en su propia casa.

Al este de Gredos, con su cabecera en lo alto del puerto de Casillas, y abriendose al norte hacia el embalse del Burguillo en el cauce del río Alberche, el Valle de Iruelas está catalogado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), y su vez, es considerado como uno de los rincones más valiosos de toda la serranía de Ávila desde el punto de vista biológico. A ello contribuye, sin duda, la presencia de una nutrida población de buitres negros, cifrada  en unas 80 parejas reproductoras.
Sus cotas más altas se registran  en el Pico de la Parra 1635m. En la parte oriental; en la Escusa 1959m. En la zona suroccidental; y en el Canto del Berrueco 1820m. Y el Pico de Casillas 1786m en el sur, a ambos lados del citado puerto de Casillas.
En el fondo del Valle estás recorrido por un arroyo de aguas bravas, de amplio caudal, resultado de la sucesiva conjunción de varios afluentes más modestos, como el de la Valsaína, la Encinilla o la Solana del Toro.
Este espacio natural al sureste de la provincia de Ávila, se amplía, sin perder su denominación, hacia Navaluenga por las faldas noroccidentales del Pico de la Escusa, incluyendo parajes de extraordinario valor ecológico.

La vertiente septentrional del Macizo Oriental de Gredos está delimitada en todo su desarrollo por el curso alto del río Alberche, que lo separa de las Sierras de Villafranca, Los Baldíos y la Paramera de Ávila, al N. Desde su nacimiento en la loma de Cañada Alta (1.808 m), al N de Hoyos del Espino y muy cerca de San Martín de la Vega del Alberche (1.518 m) el río corre en sentido W-E por un tramo relativamente llano. Poco después de pasar bajo Cepeda la Mora (1.505 m), en las faldas de La Serrota, toma bruscamente la dirección N-S, obligado por una línea de fractura, al tiempo que recibe las aguas de los ríos de la Mora (que baja del puerto de Menga) y Astillero. En este tramo va acompañado muy de cerca por la carretera de Ávila al puerto del Pico. Poco después de pasar la Venta de la Rasquilla, en el punto en que se le une el río Piquillo, que desciende del citado puerto, vuelve a recuperar su primitiva dirección, que ya no abandonará hasta sobrepasar el embalse de San Juan, cerca de San Martín de Valdeíglesias.

Trucha del río AlberchéEntre los productos gastronómicos más típicos de la comarca del Valle del Alberche en Ávila, podemos destacar el cabrito, la ternera, los guisos de caza, las truchas del Alberche, embutidos variados, hortalizas, legumbres, frutas de la tierra como son los famosos melocotones de Burgohondo, dulces variados como las famosas perrunillas, rosquillas y mantecados de Hoyocasero, vinos de la comarca de Cebreros...

Platos típicos de esta zona de Ávila que constituyen una oferta gastronómica digna de ser tenida en cuenta por el amante del turismo rural y la cocina tradicional de Ávila.