Valle Ambles al que baña, nos lleva poco a poco a las inmediaciones de Ávila rodeada de su magnífico y majestuoso recinto amurallado, donde se extiende esta comarca con una de las sierras más desconocidas (espacios naturales como las sierras de Ávila, Serrota y Paramera) y un paisaje de alamedas que impregnan de belleza al Valle Amblés. Destacan pueblos como Mironcillo o Riofrío - inmortalizados por Azorín- donde se yuxtaponen rocas de granito con curiosa flora (rabies y encinas) y fauna (zorro, lagarto ocelado, búho real). Turismo ecuestre, rutas de senderismo, quads, bici de montaña, paintball y vuelos, son algunas de las actividades que podemos realizar en la zona, además de Spa y Campo de Golf en el complejo de Naturávila, cercano a Ávila capital, así como, piscinas municipales.

Junto a todo ello. destaca el sorprendente conjunto de castros Celtas (antiguos poblados) como los de Ulaca (Villaviciosa), Las Cogotas (Cardeñosa), la Mesa de Miranda y la Necrópolis de la Osera (Chamartín), El Raso (Candeleda). Igualmente no conviene olvidar las ruinas de Sanchorreja, las pinturas rupestres de Qjos Albos, el dolmen de Bernuy Salinero o los Castillos de Manqueospese (siglos XV XVI. Sotalbo) y Sancho de Estrada en Villaviciosa (siglos XV- XVI)

Para completar este recorrido por esta zona de Ávila, en cualquiera de sus ventas se puede degustar la afamada *ternera del Valle Ambles", el chuletón, los productos de la matanza, una sabrosa oferta chacinera en Muñana, las patatas revolconas, cocido, queso de cabra de la Sierra de Ávila, carnes de cabrito, cordero y cochinillo y para finalizar los dulces típicos, miel etc...

Gastronomía de la Sierra de AvilaPara completar este recorrido, y en cuanto a gastronomía nos referimos, en cualquiera de sus ventas se puede degustar la afamada "ternera de carne de Avileño del Valle Ambles", el chuletón de Ávila, los productos de la matanza, una sabrosa oferta chacinera en Muñana, las patatas revolconas, cocido, queso de cabra de la Sierra de Ávila, carnes de cabrito, cordero y cochinillo y para finalizar los dulces típicos, como las famosas yemas de Ávila, miel, rosquillas, flores, huesillos, etc...

En esta zona hay numerosas casas de alojamiento rural cercanas a la capital, donde poder disfrutar de la tranquilidad del campo y el contacto con la naturaleza, así como, una visita guiada a Ávila que bien merece la pena recorrer sus callejuelas, visitar sus monumentos, como la Muralla, sus iglesias y palacios renacentistas, sus museos, etc… Degustar sus típicos pinchos y tapas es algo que el visitante no puede pasar por alto en su camino.