Boca de dragón de Gredos (Antirrhinum grosii)

La boca de dragón de Gredos es seguramente el endemismo botánico de la sierra más conocido, debido a la belleza de sus flores blancas, con nervios rojizos y a lo llamativos que resultan sus emplazamientos en roquedos y fisuras, de las zonas altas. Pertenece a la familia de las escrofulariáceas, caracterizada por sus flores zigomorfas, es decir con simetría bilateral. Tiene sus hojas opuestas en la parte inferior y alternas en la superior, de forma ovada y de hasta 3-4 cm. Sus flores están dispuestas en racimos alargados y su fruto es una capsula.
La boca de dragón fue descubierta por los botánicos suizos  L. Leresche y E. Levier en 1878, siendo un endemismo de los macizos central y occidental, encontrándose en este último incluso entre las rocas y gleras del suelo, seguramente como consecuencia de la ausencia en este macizo de la cabra montes que aprovecha sus tiernos brotes y hojas en su dieta.
Asombra a veces verla crecer prácticamente en la roca desnuda de algunos paredones graníticos, en donde parece impensable que pueda enraizar.

Endemismos en gredos


Centaurea de Gredos (Centaurea avilae)

Planta perteneciente a la familia de las compuestas, que crece en los pastos y fisuras soleadas en torno a los 2000 m de altitud. Sus tallos están bastante ramificados, siendo algo rastrero-ascendentes y con una longitud de 20-30 cm. Sus hojas son de forma variada, aunque las inferiores suelen ser pinnatisectas, es decir  con hendiduras que llegan casi hasta el centro de la hoja, de color verde-blanquecino y con numerosos pelos cortos (tomentosas). Sus flores de color rosado ó purpúreo se agrupan como todas las compuestas en capítulos, siendo muy característicos por su color negro los apéndices de las brácteas del involucro, que la diferencian de la Centaurea alba, con la cual tiene cierta tendencia a hibridar en las cotas más bajas.
Este valioso endemismo fue descrito por Pau en 1907 y está dedicado a D. Pedro de Ávila.

Endemismos en gredos

 

Consuelda del Almanzor (Saxífraga pentadactylis Sb. almanzorii)

Planta que forma grandes almohadillas en pedregales y fisuras de roquedos graníticos, con tacto viscoso. Es fácil confundirla con las variedades Willckommiana y Pentadactylis, que habitan sobre todo el macizo occidental. Sus tallos floríferos pueden alcanzar los 15 cm. de longitud. Sus hojas en la base son ásperas y forman una especie de abanico de color verde oscuro. Flores situados al final de los tallos en una especie de cabezuela con forma de corimbo, con pétalos más largos que anchos de color amarillo-verdoso. Su fruto es una pequeña capsula en forma alargada. Florece entre mayo y julio.

Endemismos en gredos

 

Juan López García.