Comarca de Ávila de amplísima llanura de cereal de marcada influencia musulmana (“tierra de moros”), y plagada de arte mudéjar donde el ladrillo y la madera dejaron una de las más sugerentes páginas de la arquitectura medieval (bellísimas iglesias de Narros del Castillo, Blasconuño de Matacabras, Bernuy de Zapardiel, Cantiveros, Don Vidas, entre otros) apuntaremos el recorrido mínimo imprescindible que es visitar Fontiveros, Madrigal de las Altas Torres y Arévalo.

Fontiveros, cuna de San Juan de la Cruz, tiene una amplísima iglesia en la que lo Mudéjar se une con elementos renacentistas trazados por Rodrigo Gil de Hontañon, Madrigal de las Altas Torres es lugar tan hermoso como su nombre indica, con muralla Mudéjar, dos colosales iglesias y un palacio que hoy es convento de las Agustinas y en el que nació Isabel la Católica.

Arévalo es la ciudad cabecera de esta zona de la provincia de Ávila. Su silueta esta festoneada por las esbeltas torres de sus muchas iglesias y su planta es la de un banco limitado por el río Adaja y el río Arevalillo. Tiene además un Castillo, casas y palacios y una plaza, la de la Villa, que es de las más hermosas de Castilla y que limita con los dos templos más interesantes de la ciudad: Santa María la Mayor con una torre que al modo turolense cruza una calle y con unas magníficas pinturas romanas en su ábside y San Martín con dos airosas torres mudéjares. En las afueras de Arevalo, la Lugareña, antiguo monasterio cisterciense, levanta su potente cabecera en la que pueden leerse a la vez los lenguajes del mudéjar y del cister.

Junto al arte y la historia de esta zona de Ávila, en la Moraña se puede disfrutar de actividades en plena naturaleza como la observación de las aves acuáticas en zonas lacustres, Lagunas del Oso, realizar rutas de senderismo, visitar Centros de Interpretación de la Naturaleza o la práctica del ciclismo. Todo ello aderezado con una magnífica gastronomía donde destaca un sublime cochinillo, el exquisito cocido morañego, los deliciosos quesos de Palacios de Goda, jamones de Crespos, dulces, mantecados y bollería.

En este lugar de Ávila se podrá disfrutar en alojamientos rurales del relax y tranquilidad que le ofrecen los extensos campos de cereal, y compaginarlo con visitas culturales a lugares y pueblos emblemáticos y relacionados con la historia de nuestros antepasados, como son los sitios por donde estuvo nuestra ilustre reina Isabel La Católica.

Castillo de ArévaloLa zona norte de Ávila que comprende la Moraña y la Tierra de Arévalo, son grandes llanuras de cereal, jalonadas de pueblos con arquitecturas de ladrillo y tapial y muy bellas iglesias mudéjares. Si a los historiadores preguntásemos hablarían largo y tendido sobre el componente musulmán que repobló estas tierras. Si a los historiadores del Arte se pregunta, o simplemente si se abren los ojos ante tanto y tan bien asentado ladrillo, ante tanto ábside, arquería, esquinillas y torres, se recordará una vez más, esa tanto tiempo innombrable y hoy innegable España de las tres culturas Múltiples son los caminos posibles, pero nos limitaremos a un itinerario  que por la N-403 nos llevará hasta Arévalo, luego la C-605 nos llevará hasta Madrigal y desde allí iremos al encuentro a la altura de Narros del Castillo con la N-501, la carretera de Salamanca, que nos traerá de vuelta a Ávila.

Gastronomía de Ávila. Cochinillo de Arévalo..Un plato protagonista indiscutible de la comarca de La Moraña del que disfrutar durante la estancia en una casa rural de la zona, es el famoso cochinillo asado, también conocido como cochinillo de Arévalo.

Aunque también conviene destacar otros platos y productos muy típicos de toda la zona norte de Ávila, como son las sustanciosas sopas de ajo, el famoso cocido morañego, el delicioso cordero lechal, legumbres como son los garbanzos de Velayos y Fontiveros, todo tipo de carnes, jamones de Crespos, embutidos, quesos de oveja de Palacios de Goda, dulces, mantecados, bollería...